Una Oportunidad que no Podemos Perder
Miércoles, 20 Agosto 
La Cumbre de Johannesburgo ofrece una gran oportunidad para inyectar nueva energía a la cooperación internacional y para reforzar la solidaridad mundial. Es una oportunidad para hacer verdaderos progresos en alcanzar las metas postuladas en Río de Janeiro diez años atrás. Y es una oportunidad que no tenemos derecho a dejar pasar sin aprovecharla.
Sabemos a dónde queremos llegar, hemos acordado las metas para el desarrollo en el Programa 21 y en la Declaración del Milenio. Ahora es necesario que demos nuestra plena atención a “cómo hacerlo” y a la cuestión de “quién debe hacer qué”.
Si la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible ha de convertirse en un éxito, debe orientarse hacia la acción y debe empezar a producir un verdadero cambio para quienes más lo necesitan: las personas que viven en extrema pobreza, en las ciudades o en el campo; los niños que están enfermos debido a la falta de acceso a agua segura para beber y a la alta contaminación; las mujeres obligadas a pasar la mayor parte del día buscando leña para cocinar.
